La guerra entre Israel y Hamás ha dejado un saldo de más de 66.000 palestinos muertos, según reportó el Ministerio de Salud de Gaza, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se prepara para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, para discutir la posibilidad de detener la ofensiva en la Franja de Gaza.
Netanyahu enfrenta creciente presión internacional para cesar la violencia. Países aliados y miembros de la Unión Europea evalúan sanciones contra Israel, mientras surgen movimientos para un boicot deportivo y cultural. A pesar de esto, el mandatario israelí defendió ante la Asamblea General de la ONU que su nación “debe terminar el trabajo” contra Hamás.
Trump, que hasta ahora ha respaldado a Israel, ha mostrado signos de impaciencia tras el fallido ataque israelí en Doha, Qatar. En la reunión del lunes en la Casa Blanca, se espera que el presidente estadounidense presente un plan de 21 puntos para un alto el fuego inmediato, incluyendo la liberación de todos los rehenes en 48 horas y la retirada gradual de tropas israelíes.
Actualmente, 48 rehenes permanecen cautivos en Gaza, de los cuales unos 20 siguen vivos. Hamás ha mostrado disposición a evaluar cualquier propuesta de alto el fuego de manera “positiva y responsable”, aunque aún no ha recibido una oferta oficial de los mediadores egipcios y qataríes.
El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, viajará a El Cairo para discutir la situación del alto el fuego y la relación deteriorada entre Egipto e Israel, especialmente tras la ofensiva en Doha y el aumento militar egipcio en la península del Sinaí.
Mientras tanto, la ofensiva de Israel ha devastado grandes áreas de Gaza, desplazando al 90% de su población y provocando una crisis humanitaria. Según informes locales, los ataques continuaron sobre la noche, con explosiones que afectaron hogares y áreas cercanas a hospitales. El Ministerio de Salud de Gaza indicó que hasta la fecha se registran 66.005 muertos y 168.162 heridos, aproximadamente la mitad mujeres y niños.
El Ejército israelí informó que atacó 140 objetivos militares de Hamás en las últimas 24 horas, incluyendo militantes, equipos de observación e infraestructura. Expertos advierten que la Ciudad de Gaza enfrenta una situación de hambruna y colapso de servicios esenciales.