Obra busca frenar descargas de drenaje hacia el río Bravo
Tras varios aplazamientos en el proceso, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) asignó este mes la obra de reposición del colector Nadadores, infraestructura considerada prioritaria para evitar fugas de aguas residuales hacia el río Bravo y una de las cuatro líneas que requieren sustitución urgente en la ciudad.
La licitación, que fue dividida en dos partidas, fue adjudicada a las empresas Joensa e Ikral, ambas con participación previa en la rehabilitación del colector Norzagaray, obra que concluyó en mayo pasado.
De acuerdo con la información publicada en la plataforma Compras MX, Joensa será responsable de la reposición de aproximadamente 1.5 kilómetros del colector, con una inversión de 32 millones de pesos, mientras que Ikral ejecutará 1.2 kilómetros adicionales por un monto de 26 millones de pesos, en ambos casos sin incluir IVA.
Manuel Herrera, jefe operativo de la JMAS, señaló que el inicio de los trabajos está previsto para este mismo mes, sujeto a la obtención de los permisos correspondientes. Detalló que el contrato establece un plazo de ejecución de 120 días, aunque no descartó que el periodo pueda ampliarse debido a los tiempos de arranque de obra.
El trazo del colector se localiza desde la glorieta del Nuevo Ciudadano hacia el noreste, bajo vialidades cercanas al río Bravo, según el mapa del proyecto del Banco de Desarrollo de América del Norte.
Durante recorridos recientes por la zona, se constató la presencia de fugas de drenaje, malos olores y afectaciones visibles, como un arroyo de aguas residuales en la calle Coyotla, entre las colonias Franja Sara Lugo y Franja del Río.
Antonio Gaytán, vecino del sector, señaló que el problema lleva varios meses sin atención, lo que ha generado acumulaciones de agua contaminada que afectan a las viviendas y representan un riesgo para la salud, especialmente de niñas y niños de la zona.
Cabe recordar que este procedimiento de licitación es el segundo que se realiza para esta obra, luego de que un proceso previo fuera declarado desierto en julio. Aunque el fallo estaba programado inicialmente para el 20 de noviembre, la JMAS informó sobre diversos diferimientos derivados del número de propuestas recibidas y la carga administrativa.