.– En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Tierra, la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez se convirtió en espacio de reflexión, conciencia y diálogo sobre la urgente necesidad de cuidar el planeta, valorar sus recursos y asumir una responsabilidad colectiva sobre la naturaleza, durante la presentación del libro “Gobernanza de Recursos Naturales como Bienes Comunes”, obra que propone un modelo de gestión comunitaria basado en el bien común.
La actividad tuvo como figura central al rector de la UTCJ, doctor Oscar Fidencio Ibáñez Hernández, coautor de la obra, quien destacó que este trabajo académico representa una suma de conocimientos, experiencias y aportaciones de especialistas ambientales, ingenieros y científicos de diversas regiones del país, con el propósito de ofrecer una ruta de análisis y acción para enfrentar los retos ecológicos de la actualidad.
Con un enfoque profundamente vinculado al sentido del Día de la Tierra, la presentación del libro no sólo giró en torno a conceptos técnicos o académicos, sino también al llamado ético de reconocer que los recursos naturales no deben entenderse como bienes inagotables o de aprovechamiento indiscriminado, sino como elementos esenciales para la vida que deben resguardarse con visión de largo plazo, corresponsabilidad social y compromiso comunitario.
El rector Oscar Fidencio Ibáñez Hernández subrayó que la obra busca convertirse en una herramienta útil para la formación de futuros profesionistas, tomadores de decisiones y servidores públicos, al brindar un marco conceptual para comprender la gestión de los recursos naturales desde la lógica del bien común, en un momento en el que la crisis ambiental obliga a replantear la forma en que la sociedad se relaciona con su entorno.
La presentación se desarrolló en una dinámica de interacción con la comunidad universitaria, lo que permitió que estudiantes, docentes y especialistas compartieran puntos de vista sobre la urgencia de abandonar modelos extractivos, lineales y de consumo desechable, para transitar hacia esquemas más sostenibles, conscientes y respetuosos con la Tierra.
Durante su participación, el doctor Félix Adrián Vázquez Gálvez, coordinador de la obra, explicó que el libro se basa en los principios de la premio Nobel Elinor Ostrom, quien planteó que los bienes comunes pueden ser gestionados de manera eficiente por las propias comunidades cuando existen reglas compartidas, corresponsabilidad y visión de beneficio colectivo.
Vázquez Gálvez insistió en la necesidad de superar la llamada “tragedia de los comunes”, esa lógica bajo la cual lo que pertenece a todos termina sin cuidado de nadie, para dar paso a un nuevo paradigma en el que la sociedad asuma que es administradora responsable de su capital natural. Ese cambio, sostuvo, implica transformar no sólo políticas públicas, sino también hábitos cotidianos, mentalidades y formas de convivencia con el entorno.
Uno de los momentos más significativos del encuentro fue el panel de preguntas y respuestas entre estudiantes y autores, donde se abordaron temas de alta relevancia ambiental, como el uso circular del agua, el manejo de residuos, la sostenibilidad energética y la necesidad de romper con el pensamiento lineal de usar y desechar, que ha agravado el deterioro ecológico a escala global.
En ese contexto, se planteó la posibilidad de imaginar una ciudad con nuevas prácticas de aprovechamiento hídrico, donde el agua no sea simplemente descargada y desperdiciada, sino recirculada de forma permanente como parte de una cultura de sustentabilidad. El planteamiento fue expuesto como una invitación directa a las nuevas generaciones para convertirse en agentes de transformación ambiental desde sus futuras profesiones.
Por su parte, el doctor Eduardo Urdiales, especialista en Energía Solar, advirtió que una gobernanza justa de los recursos naturales sólo puede construirse a partir de un equilibrio real entre los ejes económico, social y ecológico, y alertó que incluso elementos como el aire y la irradiación solar deben considerarse dentro de una lógica de administración colectiva, orientada a garantizar su aprovechamiento responsable y duradero.
Al cierre del evento, el rector Oscar Fidencio Ibáñez Hernández ofreció una reflexión centrada en la responsabilidad individual y colectiva frente al planeta. A partir de ejemplos cercanos, como el cuidado de la infraestructura universitaria y la limpieza del campus, explicó que las reglas comunitarias no son una limitación, sino una forma de proteger aquello que beneficia a todos y que, por esa misma razón, debe ser valorado, respetado y preservado.
Su mensaje adquirió especial fuerza al vincularse con el lema del Día Mundial de la Tierra, al remarcar que la humanidad aún tiene la capacidad de mejorar la calidad de vida en el planeta si decide actuar con conciencia, voluntad y sentido de comunidad. La reflexión colocó en el centro la idea de que el amor a la Tierra no debe reducirse a un discurso conmemorativo, sino traducirse en acciones concretas, hábitos responsables y una cultura de cuidado permanente.
Con este encuentro, la UTCJ reafirmó su papel como institución formadora de conocimiento y conciencia social, al abrir un espacio donde la defensa del medio ambiente fue abordada no sólo desde la academia, sino también desde la sensibilidad, la preocupación por el futuro y el llamado a valorar la Tierra como el mayor bien compartido de la humanidad.