El poder no estuvo con él: El live-action de «He-Man» tropieza feamente en taquilla

La nostalgia ochentera no fue suficiente para salvar al héroe de Eternia. A través de redes sociales y reportes de la industria, se dio a conocer que la esperadísima película live-action de “He-Man: Amos del Universo” recaudó cifras alarmantemente por debajo de las estimaciones en su primer fin de semana, debutando con apenas 54.3 millones de dólares a nivel mundial. Para una producción de este calibre, el resultado es, por decir lo menos, un cubetazo de agua fría.

El pasado 5 de junio, la cinta llegó a las salas de cine con una presión gigantesca sobre los hombros. Dirigida por Travis Knight, el proyecto representaba una apuesta monumental que superó los 170 millones de dólares de presupuesto de producción (sin contar los estratosféricos gastos de publicidad y distribución). Aunque el estudio confiaba en que la ola de nostalgia y las reacciones previas al estreno levantarían el barco, la realidad en las taquillas fue radicalmente distinta.


Una radiografía del desastre financiero

De acuerdo con los datos oficiales de Global Box Office, el panorama es sombrío. En el mercado doméstico de los Estados Unidos, la película recaudó únicamente 31.1 millones de dólares. Al sumar la taquilla internacional, la cifra global apenas rozó los 54.3 millones. Frente a la inversión masiva, estos números representan un golpe financiero crítico para el estudio, encendiendo las alarmas de lo que ya se perfila como uno de los grandes fracasos del año.

El dato: Con un costo de producción que superó las expectativas iniciales, la película necesitaba duplicar (o incluso triplicar) su presupuesto solo para salir tablas. Hoy, esa meta se ve casi imposible.


¿Por qué falló el regreso a Eternia?

Críticos, analistas de la industria y los fanáticos más acérrimos coinciden en que el colapso del proyecto no fue un accidente, sino el resultado de una combinación de decisiones narrativas y de marketing bastante cuestionables:

  • Desconexión generacional: El público objetivo histórico de He-Man está compuesto principalmente por adultos mayores de 40 años que crecieron con los juguetes y la serie animada. Las campañas de mercadotecnia fallaron rotundamente en conectar con los niños y jóvenes de hoy, quienes percibieron la estética hipermusculosa y el concepto de los 80 como algo anticuado y ajeno.
  • El «Efecto 1987» (Decisiones de guion polémicas): En un movimiento que revivió los peores traumas de la película ochentera de Dolph Lundgren, el filme decidió situar la primera mitad de la historia en la Tierra. Pero el giro fue peor: presentaron a un Príncipe Adam atrapado en la cotidianidad de un trabajo en Recursos Humanos y sin saber pelear. Los fanáticos que pagaron su boleto esperando ver los paisajes épicos de Eternia y batallas místicas se encontraron, en su lugar, con una comedia urbana de oficina.
  • Vergüenza corporativa y villanos planos: Hilos de debate en plataformas como Reddit e X (antes Twitter) señalaron que la publicidad y el tono de la cinta parecían «avergonzarse» del He-Man clásico. El guion optó por la burla autorreferencial en lugar de presentar a un héroe imponente. Para colmo, el legendario Skeletor fue reducido a un villano plano y sin el desarrollo narrativo que un antagonista de su estatus merecía.

Al final del día, parece que el estudio olvidó la regla de oro: para revivir una franquicia de culto, primero debes respetar a la base de fans que la mantuvo viva por cuatro décadas. Por ahora, el Castillo de Grayskull permanece cerrado por remodelación… y por falta de presupuesto.

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