La detección tardía de casos de gusano barrenador del ganado (GBG) provocó un incremento significativo en el número de contagios confirmados en Chihuahua, informó Juan Carlos Flores, jefe del área de Ganadería de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
De acuerdo con el funcionario, el número de casos activos pasó de 18 a 30 entre el miércoles y el jueves, mientras que para el viernes la cifra ascendió a 39, lo que representa nueve nuevos casos en un solo día.
Flores explicó que un solo animal infestado puede albergar hasta 200 larvas, por lo que la omisión de reportar un caso favorece la propagación del parásito. Detalló que, mientras algunas larvas son eliminadas de forma natural, otras completan su desarrollo y se transforman en moscas que buscan heridas abiertas en otros animales para depositar nuevos huevecillos, generando así nuevos focos de infestación.
Señaló que, en un inicio, algunos productores evitaban notificar la presencia del gusano por temor a ser señalados o responsabilizados por un presunto descuido en el manejo de su ganado, optando por atender los casos de manera particular. No obstante, aseguró que esa práctica ha disminuido y actualmente los ganaderos realizan los reportes con mayor rapidez.
El funcionario destacó que las autoridades mantienen diversas estrategias para contener la propagación del parásito y evitar que continúe avanzando hacia la frontera norte, con el propósito de contribuir a la pronta reactivación de las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.
Asimismo, subrayó que la liberación de moscas estériles constituye una herramienta eficaz para el control de la plaga, aunque insistió en que la participación de los productores mediante reportes oportunos es fundamental para romper el ciclo de reproducción del insecto.
Para ello, exhortó a utilizar la aplicación Rural App, plataforma que permite enviar fotografías y la ubicación geográfica de posibles casos para que el personal especializado atienda la situación de manera inmediata.
Añadió que una intervención temprana puede contener hasta el 50 por ciento de los brotes antes de que el parásito continúe su ciclo biológico.
Flores explicó que dicho ciclo inicia con el nacimiento de la mosca, seguido de su maduración, apareamiento y depósito de huevecillos, los cuales se convierten en larvas. Posteriormente, estas caen al suelo para transformarse en pupas y finalmente emerger como nuevas moscas.
«El objetivo es interrumpir ese ciclo mediante la detección temprana de las larvas y la aplicación de tratamientos como la ivermectina, evitando que completen su desarrollo y continúen propagando la plaga», señaló.
Indicó además que, una vez reportado un posible caso, la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) realiza la validación oficial en un plazo aproximado de dos días.
El primer caso de gusano barrenador del ganado en Chihuahua fue confirmado el pasado 14 de julio, luego de que la plaga avanzara durante cerca de 20 meses desde la frontera sur del país hasta llegar al principal estado productor y exportador de ganado en pie de México.