CONAGUA informó que la CONAVI decidió buscar otro terreno debido a los altos costos para garantizar el suministro de agua potable y las descargas sanitarias; autoridades mantienen reuniones para dar continuidad al programa.
El proyecto de Viviendas del Bienestar que se contemplaba desarrollar en el sector Oriente Siglo XXI cambiará de ubicación, luego de que se detectaran dificultades para garantizar los servicios de agua potable y drenaje, informó Román Alcántar, director local de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
El funcionario explicó que la propuesta original tuvo que detenerse debido a que no existían condiciones para asegurar la infraestructura hidráulica necesaria, mientras que las obras para resolver estas necesidades representaban una inversión demasiado elevada.
Ante este escenario, la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) tomó la decisión de buscar otro terreno, cuya ubicación será presentada próximamente para que las autoridades correspondientes evalúen si cuenta con las condiciones necesarias para desarrollar el proyecto.
“CONAVI decidió cambiar el predio, están por informarnos el nuevo predio para ver qué condiciones hay ahí, si se pueden dar las factibilidades tanto de agua potable como para las descargas”, explicó Alcántar.
Detalló que las mesas técnicas entre las distintas dependencias continuarán, con una reunión programada para este jueves con el Infonavit en Chihuahua, además de otro encuentro previsto para la próxima semana, al que se convocará al presidente municipal Héctor Rafael Ortiz Orpinel.
Alcántar también señaló que la responsabilidad de garantizar el suministro de agua potable y los servicios de descarga corresponde constitucionalmente a la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y a las juntas municipales.
“En quien recae la obligación constitucional de asegurar tanto el tema de descarga como el tema de agua potable, pues recae en la Junta Central de Agua y Saneamiento, en sus juntas municipales”, puntualizó.
Mientras tanto, las autoridades mantienen las mesas de trabajo para revisar la viabilidad del nuevo terreno y evitar que los problemas de infraestructura vuelvan a frenar el desarrollo de las viviendas.