La Mandataria mexicana explicó que notificó personalmente a las autoridades españolas las razones por las que decidió no participar en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid. También adelantó que podría sostener una nueva llamada telefónica con Pedro Sánchez.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que envió una carta al rey Felipe VI de España y otra al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para explicar los motivos de su ausencia en la Cumbre Iberoamericana, realizada en Madrid.
Durante su conferencia, la titular del Ejecutivo señaló que tomó la decisión de no asistir debido a sus compromisos internacionales, entre ellos su próximo viaje a la cumbre de APEC. En su lugar, México estuvo representado por el canciller Roberto Velasco, quien acudió al encuentro.
Sheinbaum también dejó abierta la posibilidad de retomar el diálogo directo con el mandatario español mediante una nueva conversación telefónica.
“El Canciller está en España, fue a la Cumbre Iberoamericana. Tomé la decisión de no asistir a la Cumbre. A lo mejor tenemos una nueva llamada con el Presidente de España”, comentó.
La Presidenta precisó que las cartas fueron dirigidas tanto al jefe del Gobierno español como al monarca, quienes le habían extendido la invitación para participar en la reunión. En ellas explicó que su agenda internacional hacía complicado prolongar su estancia fuera del país.
El acercamiento ocurre en un contexto de diferencias diplomáticas entre México y España, relacionadas principalmente con la exigencia de reconocer los abusos cometidos contra los pueblos originarios durante la Conquista.
El desencuentro se remonta a 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó mediante una carta a Felipe VI que la Corona española ofreciera un reconocimiento histórico por los agravios cometidos durante ese periodo.
Las diferencias continuaron en 2024, cuando Sheinbaum decidió no invitar al monarca a su ceremonia de toma de protesta, debido a que no recibió una respuesta que el Gobierno mexicano considerara satisfactoria. Como consecuencia, España anunció que no enviaría una representación oficial al acto.
Pese a estos desacuerdos, ambas administraciones han mantenido acercamientos diplomáticos con la intención de mejorar la relación bilateral, debido a los estrechos vínculos económicos, comerciales, políticos y culturales entre los dos países.