La dimisión ocurre después de que legisladores opositores impulsaran un juicio político contra el mandatario y su vicepresidente, Pedro Alliana, por presuntas irregularidades relacionadas con Ueno Bank.
Asunción.— El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves, en medio de la crisis financiera provocada por el colapso de Ueno Bank y de la creciente presión política para someterlo a un juicio de destitución.
Un día antes, 35 diputados habían formalizado una acusación para promover un juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, por presuntas irregularidades vinculadas con la institución bancaria, que quedó bajo un procedimiento de resolución del Banco Central del Paraguay (BCP).
Este jueves, la Cámara de Diputados comenzó a debatir la iniciativa, que requería el respaldo de dos tercios de sus integrantes para avanzar al Senado. Esa instancia tendría la facultad de llevar adelante el juicio y, eventualmente, destituir al mandatario mediante una votación con la misma mayoría.
La presión sobre el presidente también aumentó desde el Congreso. Horas antes de conocerse su renuncia, el titular de ese órgano legislativo, Basilio “Bachi” Núñez, exigió que Peña dejara el cargo y advirtió que, de no hacerlo, respaldaría el procedimiento promovido por los legisladores.
“Reclamamos la renuncia del presidente Santiago Peña o, en su defecto, acompañamos el juicio político para reordenar la institucionalidad de la República y proteger a los ahorristas”, escribió Núñez en la red social X.
El legislador también aseguró que el Congreso no respaldaría acciones que afectaran los recursos públicos, privados, los depósitos de los ahorradores y los fondos de los jubilados.
Cierre de Ueno Bank dejó a millones sin acceso a sus cuentas
La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central anunció el cierre de Ueno Bank tras detectar un deterioro severo de su capital y un nivel de solvencia inferior al 50 por ciento del mínimo establecido por la legislación.
La medida dejó a aproximadamente tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas y provocó manifestaciones de personas que exigían recuperar sus ahorros.
El caso generó fuertes cuestionamientos contra el Gobierno, particularmente por los presuntos vínculos de Peña con el grupo empresarial que controlaba la institución financiera y por posibles beneficios regulatorios y depósitos de recursos previsionales.
La oposición sostiene que el mandatario habría incurrido en un conflicto de intereses y favorecido al banco mediante decisiones relacionadas con su supervisión y el manejo de fondos públicos.
Durante el debate legislativo, el diputado opositor Pastor Vera Bejarano afirmó que la salida de Peña no resolvería por sí sola las consecuencias del escándalo y exigió esclarecer el destino de los recursos.
“No basta con el juicio político, no es suficiente, queremos saber dónde está la plata, que se devuelva la plata de los ahorristas, de miles de paraguayos sacrificados”, declaró.
La renuncia del presidente ocurre mientras persisten las demandas para recuperar los depósitos y determinar las responsabilidades por la crisis bancaria que sacudió al país.