Enrique Guajardo López, alias «Kiki», presunto integrante de la pandilla Barrio Azteca, se declaró culpable ante una corte federal de El Paso, Texas, por los delitos de conspiración para participar en una organización criminal y narcotráfico, además de su participación en el asesinato de tres personas vinculadas al Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, ocurrido en 2010.
Guajardo López, de 59 años y originario de Ciudad Juárez, admitió su responsabilidad este mes y enfrenta una posible pena de cadena perpetua. El acusado fue extraditado de México a Estados Unidos el 20 de febrero de 2025, junto con Eduardo Ravelo, señalado como uno de los líderes de Barrio Azteca.
De acuerdo con documentos judiciales estadounidenses, «Kiki» actuó como «halcón», vigilando los movimientos de las víctimas para informar a los agresores antes del ataque registrado el 13 de marzo de 2010.
En ese atentado fueron asesinados Leslie Ann Enríquez Catton, empleada del Consulado de Estados Unidos; su esposo, Arthur Redelfs; y Jorge Alberto Salcido Ceniceros, esposo de otra trabajadora consular. Las autoridades también señalaron que, durante el ataque, murió el bebé que Leslie Ann Enríquez esperaba.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que Guajardo López forma parte de un grupo de 35 presuntos integrantes y colaboradores de Barrio Azteca procesados por delitos como narcotráfico, lavado de dinero, extorsión, obstrucción de la justicia y homicidio. Hasta el momento, 30 de los acusados se han declarado culpables.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Barrio Azteca operaba como brazo criminal del Cártel de Juárez, participando en actividades relacionadas con el tráfico de drogas y homicidios.
El caso volvió a cobrar relevancia recientemente tras el fallecimiento, el pasado 27 de junio, de Ricardo Valles De La Rosa, alias «El Chino», otro de los sentenciados por estos mismos asesinatos.