La empresa tecnológica Dimensional busca entrenar a sus máquinas para desplazarse de manera autónoma por las calles, por lo que contrató personas que las acompañen y supervisen durante sus recorridos.
Una peculiar oferta laboral ha llamado la atención en San Francisco, California, donde una empresa tecnológica ofreció pagar 20 dólares por hora a personas dispuestas a pasear perros robot por las calles de la ciudad.
La vacante fue publicada por la compañía emergente Dimensional, que solicitaba trabajadores para acompañar a estos dispositivos durante recorridos de entre cuatro y seis horas. Entre las actividades se encontraba supervisar su desplazamiento y garantizar que pudieran completar sus trayectos de manera segura.
Aunque las máquinas cuentan con tecnología para desplazarse, todavía presentan algunas limitaciones. Entre los problemas detectados se encuentran el sobrecalentamiento de sus componentes y las dificultades para continuar caminando sin intervención humana, por lo que, en ocasiones, los trabajadores deben transportarlas de regreso a las instalaciones de la empresa.
El fundador de Dimensional, Stash Pomichter, explicó que esta actividad forma parte de un proyecto para desarrollar sistemas operativos que permitan incorporar inteligencia artificial a los robots y conseguir que realicen tareas físicas con mayor autonomía.
Durante los recorridos, los trabajadores ayudan a recopilar información mediante cámaras y sensores, con la finalidad de mejorar el desempeño de los dispositivos y entrenar los sistemas de inteligencia artificial que controlan sus movimientos.
La compañía adquirió más de 100 perros robóticos y 50 robots humanoides de fabricantes de distintos países. Algunos de los dispositivos utilizados en este experimento tienen un costo aproximado de 2 mil dólares y pueden manejarse mediante controles remotos o aplicaciones móviles.
La intención de la empresa es que, en un futuro, estos robots puedan desempeñar actividades en fábricas, centros de datos, construcciones y labores de vigilancia.
Sin embargo, las pruebas también han evidenciado que la inteligencia artificial todavía necesita supervisión humana para controlar adecuadamente los equipos en entornos reales.
La oferta laboral, que fue difundida en un grupo de Facebook y posteriormente retirada, refleja uno de los nuevos retos de la industria tecnológica: preparar a los robots para realizar actividades cotidianas que, hasta ahora, dependen directamente de las personas.